Posteado por: barcoilusion | 01/01/2014

LANGKAWI, MALAYSIA 2014

YA ESTAMOS EN 2014

MIÉRCOLES 23 DE OCTUBRE DE 2013-10-23

RESUMEN A LA VUELTA DE ESPAÑA

Estuvimos 6 meses fuera del barco. Eso para alguien como nosotros que vivimos y navegamos es mucho.

En el velero hay que mantener normalmente un sinfín de cosas y la falta de uso sumado al ambiente marino como la humedad, la salitre, el sol, y el calor entre otras cosas hacen estragos en las conexiones eléctricas, mangueras, motores, baterías internas de los aparatos, pantallas de instrumentos y en todo lo que se expone al exterior como pinturas barnices, cabos, maderas e inoxidables.

Dentro del barco también hay muchas cosas que sufren ya de por si debido al uso y al tiempo de caducidad, la química empleada en la construcción y mantenimiento también se descompone debido a razones propias o a que sigue actuando por su propio proceso. Conocimos un barco construido en serie en un astillero que los recubrimientos de la fibra de vidrio llamados “gel coat” se empezaron a poner pegajosos en todo el interior, después de 20 años.

Los cascos construidos con cualquier material también se ven expuestos a la corrosión, ósmosis, electrólisis y la lucha constante contra la vida marina que constantemente intenta afincarse en toda superficie sumergida.

Por esa razón todos los barcos a cada cierto tiempo tienen que estar una temporada fuera del agua, donde se puede trabajar en ellos y hacer todas las reparaciones, mantenimiento y modificaciones.

Y aquí empieza otro tipo de lucha contra el tiempo, los materiales y recambios necesarios. Cuando el barco está “en casa” o sea cerca de un sitio donde hay movimiento náutico, no hay demasiados problemas, pero cuando se en países lejanos y con escasa disponibilidad de suministros para barcos o yates, la cosa cambia. Hay que buscarse la vida para conseguir algo, hacerlo si se puede, o llevárselo si se viaja a otro sitio.

En nuestro caso todos los años regresamos a España por tema de trabajo y familia, y de paso tratamos de regresar con todo lo necesario para reponer o cambiar. A veces toca acarrear cosas pesadas como piezas del motor principal como una vez que tocó traer una hélice (que dicho sea de paso de perdió ese bolso y apareció después de un mes).

El tema de las reparaciones es un tanto peliagudo en la zona de Asia y en países como en USA donde si bien es un paraíso para todo lo que sea náutica, pero la pega es que la tornillería no es milimétrica y la electricidad es de 110 voltios por lo que hay que rebuscar alternativas para aparatos, máquinas y herramientas.

En estos momentos estamos en una isla de Malaysia llamada Langkawi, que es un destino turístico y exención de impuestos en algunas cosas. Elegimos el varadero B&V que está dentro de la zona franca del puerto. El sitio es un tanto atípico a la hora de sacar el barco del agua ya que se hace con una enorme grúa contratada y con otra grúa para barcos llamada “Travelift” se acomodan los barcos para reparaciones. Por aquí no hay demasiadas elecciones y como se trataba de un largo tiempo en tierra, este es el sitio más barato y para nosotros el más accesible para comprar y organizar los trabajos.

ImagenEl moho de la cubierta se quita fácilmente con la máquina de presión, y no desesperarse.

A decir verdad en un principio no pensábamos hacer gran cosa pero llevábamos varios años con escaso mantenimiento y después de 4 años en navegación por el Pacífico y Asia vimos que el velero necesitaba un trabajo más entretenido sobre todo con el tema de pintura. Desde hace un tiempo  habíamos visto unas ampollitas bajo la pintura y aunque muy pocas estaban en el casco decidimos sanearlas, y como son estas cosas que comienzan un poquito aquí, un poquito allá, y metidos el ajo, pedimos un presupuesto para hacer pintar el casco. Personalmente me ocupé de tema de las ampollitas y de su relleno (hacía mucho tiempo que no trabajaba tanto), andamio arriba, andamio abajo hasta que estuvo listo para la pintura.

ImagenSaneado del casco…

ImagenEsto terminó sacándome una hernia.

ImagenPero valió la pena.

El tema de los trabajos aquí es algo serio y  necesita mucha meditación. Por aquí la gente es muy amable y tranquila, demasiado tranquila para nuestro gusto y todo funciona con demasiada tranquilidad y lentitud. Hay que decir que es muy difícil encontrar trabajadores ya que por aquí la gente recibe muchas ayudas y no tienen demasiado interés en dar golpe, y cuando lo haces es a cámara lenta, eso sí, siempre sonrientes y con buen talante. Pensábamos que en el Caribe y Centroamérica todo funcionaba lento pero aquí se llevan la palma y puede ser desesperante.

Nosotros acostumbrados a hacer todos los trabajos nosotros mismos, tenemos que hacer uso de mucha más paciencia y tratar de no desesperar ya que es inútil intentar cambiar esto. Lo que se puede hacer en un día, aquí se hace en 15.

Entre una y otra cosa aprovechamos el tiempo para hacer otras cosas mientras tanto, y reforzamos la pasarela de popa, pintamos y barnizamos los interiores, retocamos pinturas en la cubierta, pusimos ruedas al dingui, y muchas otras pequeñas cosas que casi no se notan pero llevan tiempo. Menos mal que la temporada de lluvia terminó y desde Diciembre estamos con los Monzones del NE, lo que significa vientos.

ImagenTambién hicimos metalurgia, soldamos y modificamos la pasarela de popa y unas ruedas para desembarcar el dingui en las playas.

ImagenY quedaron asi de monas…ya estabamos cansados de arreglar pinchaduras por las piedritas o caracoles de la arena.

En Thailandia baja mucho la marea y hay que acarrear arrastrando el bote desde muy lejos.

Al llegar a Malaysia desde España estuvimos 3 días en Kuala Lumpur, que ya habíamos visitado anteriormente y nos había gustado. Nos pareeció nuevamente agradable y disfrutamos mucho de la comida y paseos ciudadanos y como nos pasa casi siempre, se nos hizo corto el tiempo allí.

Por aquí no se está demasiado mal, la comida es variada y muy barata (se puede comer por 1 u 2 Euros incluida la bebida) y se puede elegir entre comida Malaya, Musulmana, china, Thailandesa, amén de comidas italianas, rusa, francesa e internacional en la zona turística. Eso sí, todo picante así que hay que recalcar siempre que no se quiere con picante y aún así a veces pica que da gusto. Los malayos tienen debilidad por la comida y lo hacen desde la mañana a la noche y todo el mundo. Siempre nos preguntamos si realmente cocinan en las casas o no. Las compras en el Supermercado resultan caras comparadas con las comidas en los Restaurantes y chiringuitos y a veces no hay mucha diferencia de precios entre las comidas en los chiringuitos y restaurantes bien puestos. La gente come en todos los sitios y a cualquier hora. Hay pocos sitios donde se puede comer con cerveza y con vino. En la zona portuaria donde estamos hay una cafetería donde se sirven comidas, es de tipo musulmana y self service, y también se puede pedir algunos platos a la carta. No llega a 3 Euros para los dos.

ImagenEste postre es el refrescante Ice Kakan.

En Langkawi no hay autobuses de línea y hay que buscarse la vida para moverse. Nosotros alquilamos una moto por mes que nos viene a salir por menos de 50 Euros al mes y es indispensable para moverse, ir de compras y todo eso.

ImagenNuestra moto alquilada

Por las carreteras hay que tener ojo con los monos que se les da por cruzarse donde menos te lo esperas, y a veces te los encuentras espulgándose en el medio de la calzada. Nos gusta mucho la vida salvaje por aquí, aparte de monos desde el barco podemos ver águilas pescadoras (son el símbolo de langkawi), y otros muchos pájaros exóticos, monos, ardillas y el otro día apareció paseándose por el varadero un enorme lagarto de los que se llaman “Komodo” o “Lizzard” de una metro y medio más o menos, gran nerviosismo por los perros y Soledad  que por unos días no quería bajar sola.

ImagenTendré que buscar el nombre de este pájaro que no me acuerdo, en malayo es muy difícil aprenderlo.

ImagenMono negro visto detrás de la valla del varadero.

ImagenMenudo lagarto en el varadero.

ImagenTenía un metro y medio mas o menos. Ayer se nos cruzó otro delante de la moto.

Por aquí conocimos a mucha gente interesante y con algunos hicimos buena amistad, y tal como es casi siempre, cada uno toma rumbos diferentes. Cuesta relacionarse con los malayos ya que para ellos (como para otras muchas más gentes de otros lugares) nosotros somos una especie de bicho raro que vagamos por los mares y hoy estamos aquí y mañana allí. Así que de momento  (y porque también estamos todo el tiempo con el trabajo del barco) no tuvimos el gusto de relacionarnos más con ellos. La manera de comunicarnos por aquí es en inglés y pequeñas frases cortas y saludos en malayo. Aquí están acostumbrados a los turistas y no sabemos cómo será en el continente. En Thailandia es aún más complicado porque muy poca gente habla inglés y tienen una lengua muy difícil de la que nunca pasamos de los saludos y las gracias.

ImagenMarina de Telaga Harbour

ImagenCena de Navidad,(por 5 Euros) Pollo asado con salsa de champiñones,ensalada y papatas fritas y gambas con salsa de pimientos.

ImagenÁrboles de caucho.

En esta parte del mundo se forma como un embudo de veleristas y veleros, hay muchísimos abandonados y veleristas casi en la misma situación. Con el impedimento del viaje por en Mar rojo (por la piratería) el personal se va aglutinando y como no te decidas a dar el salto hacia Sudáfrica, estás frito. Desde aquí a Ciudad del Cabo hay unas 5000 millas y desde allí hasta el Caribe o a las puertas de Europa otra paliza de viaje en la que prácticamente hay poco que ver y hay que tener el barco muy bien preparado porque hay pocos sitios para reparar.

De momento no tenemos seguro por donde seguiremos navegando, y pensamos que la de transportar el barco en un carguero hacia Turquia no sería mala idea, ya que me salió una hernia y no estoy para muchos trotes de navegaciones largas, al menos para ver que pasa después de operarme. Como siempre la pega es el elevado coste, pero el viajar por Sudáfrica nos llevaría al menos un año entre esperas por las temporadas de navegación. Y en esa estamos nosotros y mucha mas gente.

Bueno, de momento estaremos por auí y por Thailandia un poco más en espera de lo que decidimos.

31 DE DICIEMBRE DE 2013

De pronto nos encontramos en este día de despedida del viejo año. Parece mentira pero todo lo que se dice que a estas edades parece que el tiempo pasa volando, y es verdad.

Nos pasaron casi 3 meses en el varadero, ¡ Y el pescado casi sin vender!

Hoy festejaremos no lo que se festejaba “Un nuevo año”, nosotros festejamos que pudimos llegar a este año, y nos tocó por segundo año en Malaysia. Hace 2 años festejamos en Sidney, Australia, y el anterior en Nueva Zelanda y menos mal que podemos seguir haciéndolo y encima de trotamundos. ¡Quién lo iba a decir!, todo gracias al barquito que nos dio cobijo y transporte en casi 24 años.

Es momento de pensar en el futuro que para nosotros se funde con la realidad cotidiana.

¡FELIZ AÑO NUEVO A TODOS!  Y que la vida nos dé a todos la menor cantidad de achuchones.

 

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Responses

  1. Feliz año, y a seguir disfrutando 🙂

  2. Los sigo desde hace años y los extrañaba mucho. Que tengan un año de hermosas singladuras.


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